La calle Arbat es una
de las calles más antiguas de Moscú. La primera mención de ella se hace en
las crónicas del siglo XV. Los moscovitas se han encariñado con esta calle
angosta y torturosa con casa de arquitectura tan disímil y con numerosas y
pequeñas tiendas. Un especial colorido moscovita distingue esta vía
peatonal. Por ella la gente camina lentamente, los callejones silenciosos
y llenos de encanto parten de Arbat en ambas direcciones. En éstos se han
conservado mansiones y fincas muchas de las cuales están relacionadas con
nombre de las personalidades de cultura rusa.
En la casa ?53 de la
calle Arbat vivió Pushkin. Esta casa de dos plantas con su elegante balcón
es una de las perlas que ennoblecen la colección de curiosidades que se
puede ver allí. En la segunda planta de esta casa se ubicaba el primero y
el único apartamento del famoso poeta. En 1831 él mismo la alquiló y se
dedicó a la decoración y el amueblamiento preparándose así para la vida
familiar.
El 18 de febrero del mismo año Pushkin se trasladó allí
con su joven esposa – la hermosa Natalia Goncharóva. Al cabo de 150 años
el espíritu de Pushkin volvió a establecerse en esta casa al inaugurarse
allí el Museo "La Casa de Alexander Pushkin en Arbat".
En la calle
Arbat está situado uno de los teatros moscovitas más concurridos – El
Teatro Dramático Evgueni Vajtangov – que debe su nombre al director de
escena y fundador de este teatro (1883-1922).
La calle Arbat es
una de las más notables de la capital, un monumento de la historia de
arquitectura de Moscú y el testigo de su historia.
Muchas veces
Arbat cambió su aspecto. En el siglo XVIII fue una zona aristocrática de
la ciudad. En aquella época la mayoría de las casas ubicadas allí
pertenecían a la nobleza. El incendio acaecido en 1812 y la urbanización
posterior cambiaron totalmente el aspecto de la calle.
El nuevo
aspecto que tiene la calle Arbat en la actualidad empezó a formarse a
comienzos de los 80 cuando fue adoptado el proyecto "Calle peatonal en la
zona vedada de Arbat". Dicho proyecto ha conservado la originalidad
histórica de esta calle moscovita devolviendo a sus edeficios el aspecto
que éstos tenían en el siglo XIX, o sea cuando terminó de formarse su
conjunto arquitectónico.
Ahora esta zona es también un centro
comercial y cultural de la ciudad y tiene un ambiente muy particular de la
parte vieja de Moscú. "Sea la calle Arbat y sus callejones contiguos el
lugar más agradable y próspero de la Tierra" - decía el famoso escritor
ruso Antón Chéjov.